BANCA On-Line ¿qué nos depara el futuro?

Cada dia que pasa son más los usuarios, ocasionales o habituales, de la banca a distancia entendida como la realización de operaciones bancarias a través de soportes no físicos (teléfono, Internet, móvil…). La razón de este aumento de usuarios y de la cantidad de dinero que mueve es facilmente averiguable: es la forma más sencilla de realizar transacciones bancarias al suponer un coste de oportunidad mucho menor para el usuario, y es que sin este tipo de servicios, realizar una transferencia requiere desplazarse a la correspondiente oficina bancaria, con el consecuente coste de tiempo y dinero.

A vueltas con el origen

Esto de la banca a distancia no es un concepto nuevo. Bankinter obtuvo un éxito sobresaliente cuando introdujo masivamente el concepto de banca telefónica en España y reorientó su actividad de banco tradicional de oficinas. Mantuvo su red de oficinas como apoyo y construyó un gran banco a partir de la especialización y la atención al cliente (sus clientes son de los más satisfechos de todo el sector) y, para colmo, el ahorro en inmovilizado le permitió ofrecer unas prestaciones mejores a sus competidores por oficinas. Así pues, cuando llegó Internet y se pudo ofrecer unos mínimos de seguridad que permitiesen realizar operaciones bancarias por la red, en Bankinter ya estaban preparados para ofrecer de nuevo a sus clientes un nuevo canal por el que realizar sus transacciones rápidamente.

Internet constituye en la mayor parte de los casos en un complemento a la oficina tradicional, que permite conseguir a los clientes ciertas ventajas en la realización de las actividades bancarias más comunes y fomentar una relación solida entre cliente y banco: «la gente usa Internet para consultar sus extractos, hacer transferencias o buscar información, principalmente».

En el papel que juega la banca on-line en las vidas de los usuarios, hay mucho de costumbre social: pocos nos imaginamos a un español contratando la hipoteca de su vivienda a traves de Internet, sin acudir a su oficina bancaria, aunque en la práctica sea totalmente posible. Da la impresión de que no se concibe una entidad bancaria sin oficinas, sin un lugar donde acudir a asesorarse y negociar con el mastodonte financiero.

¿Hacia la convergencia?

Patagon es uno de los pocos bancos españoles nacidos en la red. Adquirido al avispado emprendedor Wenceslao Casares por el BSCH cuando comprar empresas de Internet todavía otorgaba prestigio y además era muy caro, pasó por momentos inciertos ya que no conseguía alcanzar un número suficiente de clientes a pesar de ofrecer productos con remuneraciones notablemente más altas que los tradicionales. Tras una profunda reducción de costes y un incrmetno de su número de clientes, el pasado trimestre consiguió entrar en beneficios, y parece que terminará el ejercicio con sus cuentas en positivo. ¿Triunfo de la banca on-line? Más bien capitulación, dicen algunos: Patagon ha comenzado a abrir oficinas en las principales ciudades españolas, lo que asemeja su modelo de negocio al que viene usando con éxito desde hace años Bankinter.

Así pues, todo parece indicar que lo deseable es la combinación de la banca tradicional con las nuevas tecnologías para intentar satisfacer las necesidades bancarias de los individuos de la forma más eficaz posible, es decir, hacerles la vida más facil, y esa es la dirección a la que apunta el futuro de un sector con una imagen típicamente inmovilista: integrar todos los canales posibles para permitir al cliente acceder en cualquier momento y desde cualquier parte a sus finanzas personales. Así, un cliente de cualquiera de los grandes bancos españoles tiene a su alcance herramientas bancarias como el mando a distancia de su televisor, su teléfono fijo, su móvil wap y por supuesto, Internet.

¿Y los pequeños bancos y las Cajas? Tampoco han querido quedarse atrás, hoy todos (o casi todos) cuentan con sus respectivas versiones on-line, que en unos casos proveen sólo información y apoyo (eso sí, muy exhaustivo) y en otros permiten también la realización de transacciones por Internet y telefónicamente. Frente a los grandes bancos, éstas cuentan con una la ventaja de que sus redes de oficinas son mucho más densas y por tanto, abundantes, lo que permite que no siempre sea imprescindible la creación de un sistema de banca on-line ya que sus clientes están mucho más predispuestos a desplazarse hasta la oficina. No obstante, y por si las moscas, muchos de los que aún no cuentan con una web que permita realizar operaciones a distancia, trabajan para ponerla en marcha, y es que pese a las fusiones y concentraciones, el sector bancario resulta cada dia más competitivo, y los usuarios ya no están dispuestos a perdonarle ni una a su banco antes de coger sus ahorros e irse en busca de otro mejor.