El dinero de plástico

El dinero de plástico, esa ficción bancaria que nos embarga -en el buen y malo sentido de la palabra-, tiene la confianza como condición y la comodidad como uno de sus principales valedores para su uso.

Pero, ¿qué pasa el día que te encuentras en una estación de tren para hacer un viaje de 10 €  pero sin 10 € en la cartera. En teoría, no hay problema porque tienes 3 tarjetas de crédito que ¿te permiten realizar la transacción? No, pues «no aceptamos tarjetas». (Ni nosotros, ni las máquinas expendedoras de billetes).

Y ya si para colmo, te olvidas del PIN, te has quedado practicamente sin opción.  Hace tiempo creo que escribí una historia sobre un tipo que salía a sacar la basura sin las llaves de casa, se le cerraba la puerta que había dejado entreabierta y ya no podía volver a entrar.  Hoy en día, como te olvides de la combinación exacta de 4 números, ya puedes perder la confianza en el sistema.

Como terapia, se recomienda enfervorecidamente verse la magnífica película ‘El concursante’.