Crisis: o el poder hipnótico de lo grande

Se habla mucho de crisis económica ultimamente.  No sé si es perversión mía, o en general del ser economista, pero ante una crisis-desaceleración-recesión como la que adviene, quizá la primera que viva ‘conscientemente’ (por la del 92 yo no era ni siquiera adolescente) me siento un poco como mucha gente al contemplar un gran incendio, que se queda maravillada contemplando el espectáculo del fuego, pese a que son conscientes de en qué medida se está destruyendo todo a su paso.  La crudeza de lo grande.
Y en cierto modo, con esta crisis ocurre algo parecido: como si ver datos  de caída del 35%, el 50 y hasta el 100% en algunas variables nos maravillase si no fuera por lo mal que lo pueden tener que pasar algunos con ello.  Parece que estemos esperando datos cada vez peores para pdoer decir «yo sobreviví a la crisis del 2008-2009».
Lo cierto es que en muchos casos las crisis son inspiradoras. Quizá hasta necesarias.  Presiento que hablaré más de esta proximamente.